Ten en cuenta estos elementos de la comunicación efectiva y analiza qué tan bien te desempeñas en cada uno.

1. Claridad

Clarifica tanto tu pensamiento como tu expresión, pues así evitarás dar mensajes ambiguos. Puedes comenzar por utilizar estos consejos que se enfocan en la psicología y en los comportamientos comunicativos:

  • Si sueles hablar rápido, reduce la velocidad. 
  • Evita las referencias a situaciones o contextos culturales, como libros o series, que no entienda tu interlocutor, sobre todo si lo conoces recientemente.
  • Practica tu pronunciación y proyecta tu voz.

2. Propiedad

Selecciona tus palabras de forma cuidadosa, de acuerdo con el nivel de formalidad entre tus clientes y con los propósitos que tienes en mente. 

Además, cuida la ortografía, la gramática, el contenido y el formato si envías un mensaje por escrito.

3. Concisión

Ofrece únicamente la información relevante: la regla es que reduzcas al mínimo la cantidad de palabras, en tanto que no esté en peligro la claridad.

Un mensaje conciso ahorra tiempo, atrae la atención de tus clientes y reduce el ruido. Primero asegúrate de que el material esté arreglado en una secuencia lógica y coherente, y luego ¡ve al grano!

4. Feedback

La comunicación es una calle de dos vías: necesita del emisor y del receptor para ser efectiva. Es un proceso complejo. En ocasiones, a pesar de todos los esfuerzos, la comunicación falla porque el receptor es incapaz de brindar retroalimentación o el emisor interpreta sus comentarios de forma incorrecta.

Asegúrate de que no tergiverses lo que dicen tus clientes y que tus mensajes sean tan claros que no haya lugar a dudas. En la resolución de problemas, 23 % de los clientes prefiere una atención personalizada y abierta. 

5. Empatía

Usa frases tan sencillas como «entiendo lo que dices». Esto demuestra que tienes una actitud abierta y sintonizas con lo que tu compañero de conversación piensa y siente. Esto, a su vez, hará que sea más fácil mostrar empatía.

Así, aunque no siempre es posible, debes disponerte a reconocer los sentimientos y anticipar las reacciones de tus interlocutores. 

6. Escucha activa

Saber escuchar es una de las mejores características de un comunicador efectivo. Haz un espacio en tu día para practicar la escucha activa. Esta involucra prestar mucha atención a lo que la persona dice y pregunta.

A veces puedes apoyarte en reafirmar lo que el emisor dijo, con una frase como: «Entonces, lo que quisiste decirme es que…». De esta manera podrás responder mejor.

7. Comunicación no verbal

Tu lenguaje corporal (como el contacto visual, el movimiento de tus manos y tu cuerpo) apoya el mensaje que tratas de transmitir. 

Procura tener una postura relajada y abierta con los brazos abiertos y las piernas relajadas, así como usar un tono amistoso. Esto te hará parecer accesible y alentará a tus clientes a hablar abiertamente contigo.

Presta atención a las señales no verbales de los otros mientras hablas. A menudo, las señales no verbales transmiten cómo se siente realmente una persona. Por ejemplo, si no te mira a los ojos es una señal de que se siente incómoda o prefiere ocultar alguna información.

En realidad, 93 % de la comunicación es no verbal. ¡Utilízala lo mejor posible!

8. Respeto

La persona se comprometerá más contigo si la tratas con respeto. Una acción tan simple como llamarla por su nombre la hará sentirse apreciada. Si la comunicación es telefónica, concéntrate en la conversación y evita distraerte.

Cuando sea por correo, detente en construir y editar tu mensaje, y dirígete al receptor por su nombre.